Premio Javier Tomeo 2018 - Categoría General - Ganador



 UN CORAZÓN DE ORO  -   Raúl Clavero Blázquez


Mi padre nos abandonó cuando yo aún no había nacido. Mamá, sin embargo, nunca me transmitió la impresión de que le guardara una pizca de rencor, nunca me contagió de la pena o de la angustia o de la rabia que pudiera sentir, muy al contrario, siempre me lo describió como un tipo educado, extremadamente íntegro, tan bueno que todos los vecinos con frecuencia decían de él que tenía un corazón de oro.

–Lo empeñó en el Monte de Piedad para que pudiéramos comer – solía repetir mi madre - y, claro, a los pocos días tuvo que marcharse de casa. Y es que ya se sabe que los hombres descorazonados no están hechos para vivir en familia.

Aquella historia fantasiosa y recurrente se perdió durante años en la bruma de mi pasado, y sólo he vuelto a recordarla hoy, al ver en el catálogo de la subasta un colgante de oro con forma de corazón. Estoy seguro de que he pagado por esta joya mucho más de lo que vale pero, ¿qué otra cosa podía hacer?

Cuando me la han entregado he creído notar que temblaba entre mis manos, como un pájaro con las alas rotas, y después, en la residencia, han sido mis dedos los que han temblado al colocar el corazón alrededor del cuello de mi madre.

–Es el de papá – le he dicho.

Y entonces ella me ha mirado, y ha sonreído levemente, como si me reconociese, como si se estuviera dando cuenta de que al fin, por primera vez en toda nuestra vida, estamos los tres juntos.




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